El espíritu samurái también está presente en el deporte japonés.

La Selección Japonesa de Fútbol viste el “kachi-iro”, un color añil tradicional que la plantilla ha mantenido en su equipación desde los Juegos Olímpicos de Berlín en 1932. De acuerdo a la creencia general, este color era uno de los predilectos entre los samuráis, dado que su pronunciación es idéntica al de la palabra “victoria”, trayendo por tanto buena suerte. El color de su equipación le ha valido a la Selección el sobrenombre de “Samurai Blue”, por el que son popularmente conocidos en Japón.

A raíz de las victorias japonesas en el pasado Mundial de Fúbol de Rusia y del notorio fichaje del futbolista Andrés Iniesta por el Vissel Kobe, Japón ha saltado a las portadas de la prensa deportiva internacional. Cuatro siglos después del desembarque en Coria del Río de Hasekura Tsunenaga, parece que el jugador manchego le devolverá la visita y se convertirá en el próximo samurái mediterráneo.