Excelente artículo de Marius Serra en la Vanguardia donde se hace mención a la influencia japonesa en Barcelona y sus alrededores.

Marius nos cuenta el curioso origen del nombre Micaco, donde su procedencia se remonta al siglo XVI cuando las primeras semillas de Nispero llegaron a Badalona desde Nagasaki, una zona cristianizada del Japón, por San Francisco Javier.

Un siglo mas tarde, a finales del año 1614 la expedición Keicho partió de Sendai, encabezada por El Samurai Hasekura Tsunenaga Rokuemon, con el objetivo de establecer las primeras relaciones comerciales entre España y Japón.

Fruto de esta expedición, tuvo lugar al apellido Japón. Según cuenta Marius Serra en su artículo, esta curiosa historia es una de las 100 historias curiosas sobre la lengua que aparecen en el libro de Lola Pons Rodríguez, filóloga y profesora de la Universidad de Sevilla.